jueves, 14 de julio de 2016

En circulación nueva moneda de un Sol de la serie Riqueza y Orgullo del Perú



El Banco Central de Reserva del Perú puso hoy en circulación la nueva moneda de un Sol alusiva a la cerámica Shipibo Konibo del departamento de Ucayali.

“Esperamos que esta moneda, al igual que las otras de la serie Riqueza y Orgullo del Perú sea apreciada por los numismáticos y el resto de la población, por la belleza del diseño y sobretodo porque rinde homenaje al arte de un pueblo de nuestra Amazonía, esta vasta parte de nuestro territorio nacional que alberga una gran riqueza, cultural y natural”, señaló Julio Velarde, presidente del BCR.

Se han emitido 12 millones de unidades de la moneda coleccionable que además tiene uso corriente y puede ser usada para cualquier operación comercial.

En el anverso de la moneda, de la cual se emitirán 12 millones de unidades, se observa en el centro el Escudo de Armas del Perú rodeado de la leyenda “Banco Central de Reserva del Perú”, el año de acuñación y un polígono inscrito de ocho lados que forma el filete de la moneda.

Mientras que en el reverso, en la parte central, se observa un ceramio Shipibo – Konibo, debajo dos cántaros con diseño antropomorfo y detrás unas viviendas nativas.

También se aprecia la marca de la Casa Nacional de Moneda sobre un diseño geométrico de líneas verticales, así como la denominación en número y el nombre de la unidad monetaria sobre unas líneas ondulantes. En la parte superior se muestra la frase Cerámica Shipibo – Konibo Cultura Viva.

“Todas las monedas han salido en ediciones limitadas, así que ya no se encuentran para su adquisición en el Banco Central, pero pueden ser adquiridas en el mercado numismático. En el caso de esta nueva moneda, existe un formato de colección con un estuche para su mejor cuidado. Pueden acercarse a las oficinas del banco y comprarlas a un precio de S/2”, explica Abraham de la Melena, funcionario del BCR.

La moneda es la penúltima de la serie Riqueza y Orgullo del Perú, que busca revalorar la cultura de todas las regiones del país. La última moneda saldrá en unos tres meses y será alusiva a la ciudad de Tacna.


La Ceramica
Entre los shipibos, de Perú, el trabajo cerámico es netamente femenino; ellas trabajan la arcilla, llamada neapo, muy plástica, que debe mezclarse con la ceniza de la corteza del árbol apacharama y fragmentos de cerámica reducidos a polvo, que actúan como elemento antiplástico o desgrasante, que la ceramista amasa pacientemente para lograr una masa uniforme, que luego convierte en tiras cilíndricas.

Con la técnica llamada «colombina» preparan una base circular con arcilla, donde se coloca este material en tiras y en espiral, y después se modela el objeto, se alisa la parte externa e interna con un fragmento de tutumo (fruto de la selva de cáscara muy dura).

Estos objetos son decorados con incisiones a su alrededor realizadas con las uñas. Los motivos decorativos más frecuentes incluyen las conocidas líneas geométricas o «diseños». Entre los más elaborados figuran series de vasijas antropomorfas, en las cuales hombres y mujeres adquieren diferentes posiciones mostrando los sexos claramente definidos; también producen con la misma frecuencia grandes tinajas con formas de animales, como la tortuga y algunas aves de la región. Las ollas, bellamente decoradas, sirven para preparar la comida, cocinar ají (pollo en crema de picante amarillo) y la de mayor tamaño para preparar masato (licor de yuca fermentada).

La cerámica representa la cosmovisión shipiba: todo lo que está arriba en el cielo está abajo en la tierra y ambos se reflejan mutuamente; de ahí, las constelaciones son los ríos y las líneas gruesas que están en medio de ellas son el camino de la canoa conducida por el sol.

La necesidad de fabricar las cosas necesarias para la vida cotidiana ha desarrollado su creatividad. El artista es mediador entre el mundo material y el mundo de los espíritus. La creación de un objeto se ve como la oportunidad para expresar sus creencias cósmicas, mediante el fuerte contenido simbólico y espiritual de sus diseños.

Tres colores, rojo (ocre), negro y crema figuran en la cerámica policroma Shipiba-Coniba, como tres son las variantes de arcilla utilizada, de color rojo, blanco y negro. Son recogidas durante el estiaje, en depósitos conocidos por cada artesano. Se preparan unas pelotas del tamaño de la cabeza (mapu), quitando todas las impurezas de la masa; la arcilla, de textura muy fina, puede almacenarse durante un año en el taller.

La mezcla de arcillas se fortalece con temperante para evitar que se resquebraje durante la quema. Puede ser de dos tipos: Apacherama, la corteza del árbol caraipe (muéi), conteniendo sílice, que se carboniza y muele para lograr un polvo fino, y quenquésh, que proviene del ciclaje de fragmentos rotos que se muelen y tamizan.

Fuente:gestion.pe e infoceramica.com

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