miércoles, 28 de octubre de 2015

Burgos la ciudad de los billetes

Burgos se consolida como un emplazamiento industrial estratégico para la fabricación de la moneda  europea y como un referente internacional en este sector. El Banco de España acaba de adjudicar a la Fábrica de Moneda un pedido para producir papel para más de 800 millones de unidades del nuevo billete de 50 euros, que se prevé que entre en circulación en el segundo trimestre de 2017. Este pedido se suma a los más de 300 millones de billetes que Burgos ya fabrica desde el pasado julio para los bancos centrales de Bélgica y Portugal y que, conjuntamente, suponen más del 20% de las unidades de 50 euros que se fabricarán en  2015 y 2016.
Con este último contrato, más de 3.000 millones de billetes de la nueva serie del euro -tanto del de 5, de 10, de 20 y de 50 euros- se habrán confeccionado en la papelera de Burgos. No obstante, la particularidad de la última adjudicación es que ha surgido por primera vez de una licitación pública en la que han competido otras papeleras europeas, un trámite indispensable para la total liberalización de este sector impulsada por el Banco Central Europeo (BCE).
El encargo recientemente ganado supone más de tres meses y medio de actividad para la planta burgalesa, que cuenta con 175 profesionales en plantilla y produce 2.500 toneladas al año de papel.

Libre mercado
España era un caso único dentro del Eurosistema, porque contaba con una empresa pública, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT), que disponía de una imprenta de billetes en Madrid y la papelera de Burgos. La nueva normativa del BCE ha apostado por el libre mercado y solo permite que los bancos centrales cubran su cuota de producción de billetes nacional o bien comprándolos ya terminados o imprimiéndolos en instalaciones propias y adquiriendo el resto de las materias primas -entre ellas el papel- a otros proveedores.
En Europa hay 9 papeleras -entre ellas la de Burgos- autorizadas para fabricar el papel del euro, es decir, el soporte físico que incorpora todas las medidas de seguridad y calidad que exige esta moneda y que la han convertido en un referente de los últimos avances en este sector a nivel mundial.
«El Banco de España ha optado por tener su propia imprenta para hacer los billetes aquí y no comprarlos fuera y en los próximos días se creará la Nueva Imprenta de Billetes, que es una sociedad de su propiedad, aunque la FNMT mantendrá una participación [el 20% del capital] que desaparecerá en los próximos años», explica el director de la Fábrica de la Moneda, Antonio Olmos, quien añade que el personal y la maquinaria de la imprenta de Madrid pasarán a formar parte de esta nueva sociedad dependiente del Banco de España, un paso que se ha dado pese al malestar y la negativa de los trabajadores de la FNMT.
«Cambian las circunstancias para la imprenta y sus trabajadores y también para la Fábrica de la Moneda, porque hasta ahora la FNMT se autosuministraba del papel moneda de Burgos y ahora todo debe hacerse a través de una licitación pública dentro de las normas de contratación y adjudicación del BCE». Así, la cuota de papel moneda que Burgos suministraba todos los años a la FNMT la adquirirá el Banco de España en el libre mercado, donde la fábrica local es una papelera más. «Nosotros tenemos la confianza de que estamos en precios dentro del mercado y con unos niveles de calidad y competitividad adecuados», señala el director. Entre las ventajas, destaca su dilatada experiencia, la tecnología puntera que emplean, la cualificación del personal, la cercanía con Madrid (para atender la cuota nacional) y el grado de seguridad con el que operan en el ámbito logístico.

«Nunca privada»
Tras los cambios incorporados por el BCE, laFNMT se mantiene como una entidad pública empresarial, siendo Burgos un departamento dentro de la misma. En su momento se barajó el transformar la Fábrica de la Moneda en una sociedad mercantil con el 100% de capital público, «pero nunca se habló de privatizarla». «Para estar mejor posicionados en el mercado y competir con empresas privadas hay ventajas transformándonos en sociedad mercantil, porque no queda ninguna duda de que compites en una licitación con la ayuda de ningún gobierno, ni hay ayudas públicas de por medio...».
El tema esta en «stand-by», asegura Olmos, lo que no quiere decir que no se retome «si es beneficioso y necesario para el funcionamiento de esta Fábrica: aquí lo importante es que la empresa sea viable y venda las 3.200 tonelas de  papel que vamos a producir [a partor de 2017], sea cual sea su condición jurídica».

Fuente:diariodeburgos.es

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